Soy peruano, empresario, economista de San Marcos, y exdiputado por Lima y dos veces Senador de la República. A lo largo de mi trayectoria he publicado diversos artículos y libros sobre economía, gestión pública, concertación política y educación, basados en mi experiencia profesional y política. Asimismo, he desarrollado una metodología para generar vocablos de tecnología, economía, emprendimiento y Estado en lenguas originarias, con el propósito de que las poblaciones nativas puedan transitar plenamente por la Era Digital.
Como suelo afirmar:
«Las lenguas que no transitan por el ciberespacio desaparecen».
Nací en Talara, Perú, el 5 de enero de 1943. Soy hijo de Eva Gallo Gómez y José Linares Zapata. A los siete años migré con mi familia a Lima, donde crecí en el distrito de La Victoria, en el barrio de El Porvenir. A los 16 años fui elegido presidente del Club Bolognesi, que participaba en el tradicional Mundialito de El Porvenir, logrando obtener un campeonato. En 1960 culminé mis estudios secundarios en el Colegio Alfonso Ugarte, donde también fui presidente de mi promoción.
En 1963 ingresé a trabajar en el Ministerio de Hacienda, en el área de censos. Allí organicé una huelga para que se reconocieran los derechos laborales de trabajadores que llevaban tres años sin recibir ningún beneficio. Al año siguiente, en 1964, ingresé a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde me formé como economista.
Primera etapa como concertador trabajador (1971 - 1981)
En 1971 terminé la carrera de Economía con el grado de Bachiller e ingresé a Petroperú, en la Dirección del Oleoducto Norperuano en San Isidro (Lima). Al año siguiente, la Dirección se trasladó a Piura, lo que no estaba en mis planes. Un fin de semana, me invitaron a participar del congreso de la Federación de Trabajadores del Petróleo del Perú (FETRAPEP), representando a los trabajadores de la Oficina central (San Isidro). Durante el desarrollo del evento realizado en Talara después de dos días de escuchar la discusión entre Apristas y socialistas, solicité el uso de la palabra diciendo que durante dos días no habíamos hablado del objetivo más importante que era los derechos de los trabajadores. A partir de ese discurso, con 28 años de edad, fui elegido presidente de la FETRAPEP, ganando la elección.
En 1972 impulsé un programa de formación académica para dirigentes sindicales, con el propósito de fortalecer sus capacidades para sustentar sus reivindicaciones sociales y desarrollar estrategias de negociación colectiva. En 1973 este esfuerzo se formalizó mediante un convenio con la Fundación Friedrich Ebert de Alemania para impulsar la capacitación de dirigentes laborales mediante la participación de destacados especialistas nacionales e internacionales.
Ese mismo año viajé a São Paulo, donde conocí a José Ignacio Lula da Silva, entonces presidente de la Federación Metalúrgica de São Paulo. Meses después suscribimos un convenio de cooperación entre su federación y la FETRAPEP para intercambiar experiencias y desarrollar programas de capacitación en las sedes de ambas organizaciones. Ambas instituciones estaban afiliadas a ICEF, que agrupaba a distintos gremios a nivel mundial.
En 1975 lideré una huelga nacional de trabajadores petroleros que paralizó el país durante casi una semana, en el gobierno del general Juan Velasco Alvarado. El gobierno había desconocido los pactos colectivos de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y pretendía hacer lo mismo con los de la Federación Petrolera. Después de ocho días de huelga se alcanzó un acuerdo que permitió el reconocimiento de nuestros convenios colectivos.
Como resultado de esos acuerdos colectivos se obtuvieron préstamos para que los trabajadores pudieran acceder a una vivienda propia. Esto permitió impulsar la creación de tres cooperativas de vivienda, en Iquitos, Pucallpa y Talara, dando origen a las primeras urbanizaciones construidas con material noble en Iquitos y Pucallpa.
Hacia 1977, promoví, en la carpa del Crillón de Lima, un evento para debatir el retorno del Perú a la democracia y analizar la realidad nacional. En esa oportunidad propuse que la Asamblea Constituyente fuera elegida mediante dos mecanismos: el voto universal y la representación de los principales sectores de la sociedad civil, integrados por empresarios, trabajadores, la academia, las Fuerzas Armadas y la Iglesia. Mi objetivo era que la nueva Constitución incorporara tanto la legitimidad democrática como la participación de las principales fuerzas vivas del país, para que todos se sintieran representados y no fuera necesario reemplazarla cada vez que cambiara el poder político.
La Asamblea Constituyente concluyó sus funciones el 13 de julio de 1979. Al mes siguiente, en agosto de 1979, falleció Víctor Raúl Haya de la Torre. Ese mismo mes, el 24 de agosto de 1979, fundé formalmente el Centro de Altos Estudios Sindicales (CAES), dando continuidad institucional a la labor de formación sindical que venía impulsando desde 1972.
En 1979 ingresé al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Aprista Peruano, integrado, de izquierda a derecha, por Guzmán, José Linares Gallo, Carlos Roca, Alan García, Judith Prieto de Zegarra, Carlos Manuel Cox, Armando Villanueva y Ramiro Prialé.
Diputado (1980 - 1985)
En 1980 integré el comando de campaña de Armando Villanueva del Campo para las elecciones presidenciales. A propuesta suya postulé a la Cámara de Diputados ocupando el séptimo lugar de la lista del Partido Aprista Peruano, luego de enfrentar en las elecciones internas a Alberto Borea, quien contaba con el respaldo de Andrés Townsend Ezcurra, candidato a la primera vicepresidencia. Fui elegido diputado por Lima Metropolitana, después de que el Partido Aprista obtuviera el segundo lugar en la elección y alcanzara diez de los cuarenta escaños correspondientes a Lima.
En 1981 fui designado director nacional del proyecto «Proposiciones preliminares para la Concertación Social en el Perú» (ONU–OIT), identificado con el código PER-82-002-D-01-11. El proyecto tomó como referencia experiencias internacionales de concertación, como los Pactos de la Moncloa en España y el pacto Italiano, lo que me permitió contar con el apoyo de dos especialistas internacionales que habían participado directamente en dichos procesos.
En 1982 presenté el proyecto de ley para la creación del Banco de los Trabajadores. La iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados, aunque posteriormente no obtuvo la aprobación del Senado.
En 1984 viajé a Bruselas, donde conocí el programa Esprit de la Unión Europea. Allí observé un gran sistema informático que reunía información sobre los principales productos alimenticios europeos, como quesos y otros bienes reconocidos en los distintos países del continente. El objetivo de esta iniciativa era dar consistencia económica a la Unión Europea, ampliar el mercado de sus mejores productos y promover la generación de empleo en todos los países miembros.
Gracias a este proceso de integración, los productos ganaban presencia internacional, elevaban sus estándares de calidad y podían llegar a los consumidores a precios más accesibles. Este modelo de concertación económica y social, orientado a fortalecer la unidad europea, influyó profundamente en mi manera de entender la importancia de promover acuerdos y construir consensos.
Primer mandato en el Senado (1985 - 1990)
En 1985 fui elegido senador de la República por el Partido Aprista Peruano mediante voto preferencial. Ese mismo año, obtuve el título de economista al sustentar mi tesis, El rol de las empresas públicas en el Perú, en la Ciudad Universitaria de San Marcos, que en ese momento se encontraba tomada por Sendero Luminoso. Fue difícil estar exponiendo casi tres horas, con un jurado que por supuesto, no era próximo al APRA sino todo lo contrario. Al final obtuve el título con 17 de nota.
Publiqué el libro Proposiciones preliminares para la concertación social en el Perú, editado por el Centro de Altos Estudios Sindicales (CAES), como parte del proyecto PER-82-002-D-01-11 desarrollado por las Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del cual me desempeñé como director nacional.
En julio de 1987 fui elegido segundo vicepresidente del Senado de la República.
Ese mismo año, viajé a Nueva York para participar en una conferencia organizada por el comité de apristas con motivo de las celebraciones patrias.
Antes del evento, el embajador del Perú en Estados Unidos me expresó su preocupación porque no había logrado comunicarse con el canciller peruano para formalizar la candidatura de Javier Pérez de Cuéllar a un segundo mandato como secretario general de las Naciones Unidas. Según las normas diplomáticas, la postulación debía ser presentada oficialmente por el país de origen del candidato y el plazo para hacerlo estaba próximo a vencer.
Durante la conferencia, varios periodistas me preguntaron sobre la posible reelección de Pérez de Cuéllar. Respondí que, en mi condición de vicepresidente del Senado de la República del Perú, nos sentíamos honrados de que la comunidad internacional, y por supuesto nuestro país, apoyaran un segundo mandato.
Ese año el país atravesaba un intenso debate económico. A pesar del importante crecimiento registrado durante los primeros años del gobierno de Alan García, la inversión privada no respondió como se esperaba. El presidente sostuvo que los empresarios no habían reinvertido en el país pese a las facilidades otorgadas y el Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley para estatizar la banca.
La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa en apenas cuarenta y ocho horas. Posteriormente pasó al Senado, donde el debate fue mucho más amplio y técnico. Junto con el senador Lozada Estámbury asumí la defensa y el análisis del proyecto durante aproximadamente tres meses. A pesar de la presión del Poder Ejecutivo, que contaba con mayoría parlamentaria, el Senado ejerció plenamente su autonomía, introduciendo modificaciones sustanciales que impidieron la estatización efectiva de los bancos.
Tras el fallecimiento del senador Ramiro Prialé, el primer vicepresidente del Senado, senador Lozada Estámbury, asumió la presidencia de la Cámara, por lo que pasé a ejercer la primera vicepresidencia del Senado.
En 1988 impulsé el Proyecto de Modernización del Senado, financiado mediante una cooperación no reembolsable de las Naciones Unidas. Gracias a este proyecto se adquirieron los primeros equipos informáticos Apple utilizados por el Parlamento peruano, lo que permitió modernizar el proceso de elaboración del Diario de los Debates. Una tarea que anteriormente podía tardar hasta diez años pasó a producir fascículos con las intervenciones de los senadores al término de cada sesión y, posteriormente, permitió reducir el plazo de entrega a solo cuarenta y ocho horas.
El proyecto contempló cinco objetivos principales:
- Modificar el Reglamento Interior del Senado.
- Reestructurar la organización administrativa.
- Elaborar un nuevo Reglamento de Organización y Funciones.
- Implementar un sistema integral de información e informática.
- Modernizar el Diario de los Debates del Senado de la República.
Como parte de ese mismo proceso de modernización también gestioné la adquisición, mediante cooperación de las Naciones Unidas, de un computador central IBM (Mainframe), destinado a integrar información estadística proveniente del Banco Central de Reserva, el Ministerio de Economía y Finanzas, el INEI y otras instituciones públicas, que hasta entonces mantenían bases de datos dispersas y muchas veces inconsistentes. Con ello, el Senado del Perú se convirtió en uno de los primeros parlamentos del mundo en incorporar tecnología informática de última generación para fortalecer el trabajo legislativo y agilizar la producción de información parlamentaria.
También en 1988 presenté y sustenté la Ley de la Actividad Empresarial del Estado, elaborada a partir de los dictámenes de la Comisión de la Actividad Empresarial del Estado, que tuve el honor de presidir. La iniciativa fue aprobada primero por la Comisión de Economía, presidida por Javier Silva Ruete; luego por la Comisión de Empresas Públicas; y finalmente por el Pleno del Senado, después de varios días de debate en los que participaron representantes de distintas corrientes ideológicas, entre ellas el Partido Popular Cristiano, Acción Popular, el Partido Aprista Peruano y el Frente de Izquierda.
Durante su sustentación resumí el principio central de la norma señalando que “la actividad empresarial del Estado no cumple un fin en sí mismo; lo que cuenta son los resultados”, planteando que, “en lo posible, las empresas públicas deben ser mixtas con gerencia privada”.
Tras la aprobación de la ley, el doctor Luis Alberto Sánchez comentó que mi intervención le “había recordado a la Cámara de los Lores de Inglaterra, donde se debaten leyes con alto contenido técnico, y donde solo participan los especialistas de cada grupo político”.
Segundo mandato en el Senado (1990 - 1992)
En 1990 fui reelegido senador de la República para el período 1990-1995. Sin embargo, el golpe de Estado del 5 de abril de 1992, encabezado por el presidente Alberto Fujimori, disolvió el Senado y la Cámara de Diputados. Posteriormente, la convocatoria al Congreso Constituyente Democrático sustituyó la Cámara de Diputados por un Congreso unicameral y mantuvo suprimido el Senado de la República.
La última resistencia del Senado de la República
Tras el golpe de Estado, los senadores continuamos reuniéndonos en el Centro de Altos Estudios Sindicales (CAES), institución que dirigía y que funcionaba en la avenida Arequipa 2650, en Lima. Desde allí procuramos mantener viva la institucionalidad democrática hasta que, pocos días después, efectivos de la Policía Nacional irrumpieron en el local, forzando violentamente la puerta de metal y vidrio y ordenando el desalojo de todos los senadores presentes.
En estas reuniones del Senado participó el senador vitalicio Fernando Belaunde Terry, y presidía el reconocido Felipe Osterling (PPC).
Como director del CAES y senador de la República asumí plenamente la responsabilidad por las reuniones que veníamos realizando. Un general de la Policía me exigió que estas cesaran, argumentando que el Senado había dejado de existir.
A pesar de ello, el local continuó siendo un espacio de coordinación entre dirigentes políticos comprometidos con el retorno a la democracia.
Allí participé en reuniones junto con Lourdes Flores, José Barba Caballero, Alberto Borea y otros diputados y senadores para coordinar acciones en defensa del orden constitucional. Meses más tarde, ese mismo local fue escenario de una reunión con el presidente del Consejo de Ministros del gobierno de Alberto Fujimori, Efraín Goldenberg Schreiber, en la que se suscribió un acuerdo para convocar al Congreso Constituyente Democrático.
Movimiento Nueva Democracia
El 1 de mayo de 1993, en homenaje al Día Internacional de los Trabajadores, promoví la fundación del movimiento político Nueva Democracia en el local del Centro de Altos Estudios Sindicales (CAES), tras convocar a empresarios, intelectuales y dirigentes políticos con el propósito de respaldar la candidatura presidencial de Javier Pérez de Cuéllar.
Jaime Guiulfo Suárez fue elegido presidente del movimiento, Aníbal Ísmodes Cairo vicepresidente y yo asumí la Secretaría General. Por acuerdo de la dirigencia, se me encargó la organización de la recolección de firmas necesarias para la inscripción de Nueva Democracia en los registros electorales, responsabilidad que asumí formalmente a partir del 2 de mayo de 1993.
Nuestro ideario quedó plasmado en la publicación Principios fundacionales, adhesión y manifiesto, integrada por diez principios. El movimiento adoptó como símbolo una parihuana ubicada entre las palabras «Nueva Democracia», destacando sus alas rojas y blancas, en alusión al ave que, según la tradición, inspiró a José de San Martín en la creación de la bandera del Perú.
Denuncias Falsas por supuestas firmas falsificadas
Con motivo de las elecciones generales de 1995, el movimiento Nueva Democracia logró reunir aproximadamente 130 mil firmas; sin embargo, para inscribirse se exigían 500 mil.
Logramos alcanzar la cifra requerida al unirnos con otras dos organizaciones que también respaldaban la candidatura de Javier Pérez de Cuéllar. Recuerdo que le comenté al presidente del Jurado Nacional de Elecciones, doctor Nugent, que consideraba que la ley tenía un vacío, pues no establecía si las 500 mil firmas podían alcanzarse mediante la suma de varias organizaciones. Él me respondió que presentáramos la documentación y que el Jurado Nacional de Elecciones tomaría una decisión.
Finalmente, el Jurado Nacional de Elecciones rechazó la inscripción de la alianza. Ante esa decisión, solicité la devolución de los padrones de firmas presentados, los cuales ya carecían de valor debido a que el plazo de inscripción había vencido.
Este antecedente de devolución de firmas sirvió para que otros candidatos solicitaran lo mismo. Días después, mientras nos encontrábamos en una oficina del CAES distribuyendo los padrones devueltos entre los representantes de las tres organizaciones, la policía irrumpió nuevamente en nuestras actividades alegando que se estaba produciendo una falsificación de firmas. Respondí que aquellos padrones ya no tenían ninguna validez legal, pues el plazo de entrega había concluido ocho días antes y, además, habían sido devueltos oficialmente por el propio Jurado Nacional de Elecciones con su respectivo sello.
A pesar de ello, todas las personas que estábamos presentes fuimos trasladadas a la prefectura. Allí volví a declarar que no tenía sentido falsificar firmas para un proceso electoral que ya había concluido. Asimismo, mostré los periódicos que informaban sobre la devolución de los padrones y el cierre definitivo del plazo de inscripción.
Varios medios de comunicación me entrevistaron y, durante una entrevista en el programa de Jaime de Althaus, expresé la siguiente comparación: «¿Qué dirías si te acusaran de falsificar las entradas de un clásico entre Universitario y Alianza Lima después de que el partido ya hubiera terminado y Universitario hubiera ganado?». Esta explicación pública contribuyó a zanjar definitivamente el problema.
Años después, en 2005, fui nuevamente acusado de manera infundada cuando un congresista utilizó imágenes de aquella intervención policial de 1994 para atribuirme una supuesta falsificación de firmas, pese a que el caso había quedado plenamente esclarecido y nunca existió una resolución que acreditara tal delito.
Evidencias: Resoluciones del JNE y notas periodísticas de la época
- Portada de Normas legales del JNE para las Elecciones de 1995 (10 de agosto de 1994)
- Normas legales JNE para las Elecciones de 1995, Articulo 60, numeral 5, estableciendo la fecha límite para la inscripción de partidos (180 días antes de la elección, que se cumplía el 11 de octubre 1994).
- Diario La República del 9 de octubre de 1994, donde se consigna el 11 de octubre como fecha límite para la inscripción de partidos.
- Diario La República del 11 de octubre, donde se consigna que hasta el 10 de octubre había 14 partidos inscritos para la contienda electoral.
Miembro de la Asamblea Nacional de Concertación Social
En 2002 integré la Asamblea Nacional de Concertación, creada en el marco del proceso conocido como Acuerdo Nacional, en representación del Partido Popular Cristiano (PPC), por invitación de Antero Flores-Aráoz y Lourdes Flores Nano, debido a mi condición de presidente de la Comisión encargada de elaborar el plan de gobierno del partido.
Por acuerdo del Pleno del Acuerdo Nacional fui designado integrante de la subcomisión encargada de elaborar una propuesta para incrementar el presupuesto del sector Educación. Compartí esa responsabilidad con Mercedes Cabanillas, en representación del Partido Aprista Peruano, y un representante de Perú Posible.
Nuestra propuesta planteó elevar progresivamente el presupuesto destinado a educación del 3% al 6% del producto bruto interno mediante incrementos anuales de 0,25%. Tras el correspondiente debate, esta iniciativa fue aprobada por el Pleno de la Asamblea Nacional de Concertación e incorporada entre los acuerdos del Acuerdo Nacional.
Miembro de la Promotor de la Robótica educativa en el Perú (1994 - actualidad)
Desde 1994 me he dedicado a impulsar la robótica educativa en el Perú como fundador y gerente general de Aprender Creando Von Braun S.A. y promotor del Instituto de Tecnología Werner Von Braun. A lo largo de estos años he desarrollado diversos recursos tecnológicos para la educación básica y técnica, entre ellos los primeros robots educativos y plantas automatizadas diseñados en el país con fines pedagógicos.
En 2010 presenté la denominada Familia Von Braun, integrada por tres robots —papá, mamá e hijo— concebidos como herramientas didácticas para facilitar el aprendizaje de programación, automatización y robótica en distintos niveles educativos.
El modelo pedagógico que desarrollé, denominado Aprender Creando, rompe con el esquema tradicional basado en la memorización, donde el estudiante se limita a escuchar, observar y reproducir los contenidos impartidos por el docente. Mi propuesta se sustenta en el construccionismo desarrollado por Seymour Papert en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), particularmente a partir de la experiencia de la Escuela del Futuro iniciada en 1985. Bajo este enfoque, los estudiantes construyen su propio conocimiento mediante la exploración, la experimentación, la investigación y la solución de problemas reales.
Festival de niños de Robótica Educativa (1999). Junto con el Ministerio de Educación, organicé el primer Festival de Robótica Educativa del Perú en el recinto de la Feria del Pacífico. El evento reunió aproximadamente a dos mil estudiantes, quienes participaron en distintas categorías de construcción y programación de pequeños robots.
Hasta 2024 promovimos la participación peruana en la World Robot Olympiad (WRO), acompañando durante varios años a delegaciones nacionales en competencias internacionales de robótica educativa. Desde 2025 asumimos la representación oficial de la World Robot Contest (WRC), organizada por el Instituto de Electrónica de China, una competencia con un mayor énfasis en inteligencia artificial y tecnologías emergentes, acorde con la evolución de la robótica educativa.
Convenio con Lego Education (2000).
En el año 2000 suscribí, a través de Aprender Creando Von Braun, un convenio de tres años con LEGO Education para formar especialistas en robótica educativa en América Latina y replicar la experiencia peruana desarrollada desde 1994.
Esta propuesta educativa había sido evaluada previamente por instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el MIT, GRADE y la Pontificia Universidad Católica del Perú, cuyos estudios respaldaron los resultados obtenidos.
Ese mismo año Discovery Channel visitó el Perú para registrar la experiencia de robótica educativa que veníamos desarrollando en Lima y Ayacucho. El documental fue posteriormente difundido en distintos idiomas a nivel internacional.
Proyecto de ciencias BID-MED-ACVB (2009). Participé en la ejecución de un programa piloto de Ciencias y Medio Ambiente dirigido a estudiantes de educación primaria de las poblaciones más vulnerables de Lima Provincias. A través de este proyecto se intervino un total de 106 instituciones educativas, proporcionando materiales didácticos, capacitación docente, supervisión y monitoreo permanente. En la experiencia participaron 4 986 estudiantes y 203 docentes.
Los resultados del proyecto mostraron un incremento del 53% en los aprendizajes de Matemática, Comunicación y Ciencias entre los docentes que participaron en el proceso de capacitación, quienes terminaron convencidos de la eficacia del enfoque de construcción del conocimiento. Asimismo, las evaluaciones internacionales de entrada y salida registraron un incremento del 8% en los aprendizajes de los estudiantes durante los seis meses de ejecución del proyecto.
Experiencia Intercultural Bilingüe: Alfabetización digital en Quechua y Español
En 1996, a través de mi empresa educativa Aprender Creando Von Braun, promotora del Instituto de Tecnología Werner Von Braun, gané la Licitación Pública N.° 05-96-ED convocada por el Ministerio de Educación para implementar el proyecto INFOESCUELA – Robótica Educativa en trece instituciones educativas públicas de distintos departamentos del Perú, incorporando tecnología educativa y capacitando a docentes en robótica.
La propuesta que desarrollé tuvo como principal referencia la experiencia de la Escuela del Futuro impulsada por Seymour Papert en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Boston.
En donde desde la década de 1980 articuló el lenguaje de programación LOGO con los materiales de construcción LEGO, permitiendo que los estudiantes integraran el pensamiento abstracto con la construcción de objetos concretos. Adapté ese enfoque a la realidad peruana y previamente había comprobado su eficacia, en 1994, con estudiantes de educación primaria del Colegio Bancario Alejandro Deustua, en Lima.
Una de las instituciones educativas incorporadas al proyecto INFOESCUELA – Robótica Educativa fue la Gran Unidad Escolar Mariscal Cáceres de Ayacucho, ubicada en el centro de esa ciudad. Allí comprobé que aproximadamente el 60% de los estudiantes tenía el quechua como lengua materna.
Esa realidad me llevó, por iniciativa propia, a traducir al quechua el lenguaje de programación educativo LOGO desarrollado por Seymour Papert, permitiendo que los estudiantes quechuahablantes pudieran iniciarse en la Era Digital utilizando su propio idioma.
Entre 1996 y 1999, el proyecto INFOESCUELA – Robótica Educativa se amplió hasta alcanzar aproximadamente 500 instituciones educativas en todos los departamentos del Perú. La intervención comprendió la dotación de materiales tecnológicos, capacitación docente, supervisión permanente y un sistema de monitoreo descentralizado a cargo de universidades y centros tecnológicos de cada región. Los resultados del proyecto fueron evaluados favorablemente por el MIT, GRADE y la Pontificia Universidad Católica del Perú.
En 2007 desarrollé una nueva experiencia de alfabetización digital en español y quechua dirigida a adolescentes y jóvenes de entre 15 y 25 años pertenecientes a las comunidades campesinas de Pamputa y Fuerabamba, en el Cusco.
La empresa minera Xstrata, hoy Minera Las Bambas, me contrató para desarrollar un programa de capacitación tecnolaboral en español destinado a jóvenes de las comunidades ubicadas en su zona de influencia. Sin embargo, pese a que todos los participantes habían culminado, como mínimo, el sexto grado de primaria y muchos contaban con estudios secundarios parciales o completos, rechazaron recibir la capacitación en español.
Fue el rector de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco quien me explicó que ese rechazo respondía a una experiencia reiterada en las comunidades: después de concluir sus estudios en español, muchos jóvenes no lograban acceder a un empleo utilizando los conocimientos adquiridos en la escuela. Esa conversación reforzó mi convicción sobre la necesidad de desarrollar procesos de alfabetización digital que partieran de la lengua materna de los estudiantes y estuvieran estrechamente vinculados con oportunidades reales de desarrollo personal y productivo.
Esta situación me llevó a replantear la estrategia del proyecto y a desarrollar los talleres en quechua, aunque ello no estaba contemplado en el contrato suscrito. Para hacerlo posible conté con el apoyo de antropólogas de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, quienes brindaron asistencia a mi equipo técnico durante el proceso de adaptación lingüística y cultural. Este proyecto fue finalista del Premio Expomina.
En 2009, al frente de Aprender Creando Von Braun, impulsé la traducción al quechua del software de robótica educativa WeDo 1.0, con el propósito de que pudiera ser utilizado por estudiantes y docentes de las zonas andinas, considerando que el Estado había adquirido estos materiales para instituciones educativas de todo el país, incluidas las ubicadas en comunidades rurales.
Este trabajo de incorporación del quechua a la Era Digital constituyó el punto de partida para la construcción de un nuevo vocabulario tecnológico en ese idioma. Para ello desarrollé un método inspirado en el enfoque socrático, que consistía en preguntarse qué es un determinado objeto, para qué sirve y de qué está hecho, para luego validar cada concepto dentro de la cosmovisión andina antes de asignarle una nueva denominación en quechua.
La validación definitiva de estos vocablos se realizó entre 2015 y 2017 en el Instituto de Tecnología Werner Von Braun, en Lima. Durante ese período, más de 400 estudiantes quechuahablantes de la carrera de Sistemas, provenientes de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Cusco, beneficiarios del programa Beca 18, desarrollaron parte de su formación en quechua y realizaron sus prácticas preprofesionales en sus comunidades de origen.
Durante esas prácticas colaboraron con escuelas, establecimientos de salud, municipalidades y comisarías, aplicando las nuevas palabras tecnológicas en quechua que se iban incorporando al proceso. Esta experiencia permitió validar el nuevo vocabulario en situaciones reales de uso y formar facilitadores tecnológicos capaces de brindar mantenimiento, recuperación y soporte a los equipos tecnológicos de sus propias comunidades.
Alumna del Instituto Von Braun realizando sus prácticas preprofesionales en su comunidad – Cusco.
Estos estudiantes también capacitaron a docentes y alumnos en el uso del material tecnológico disponible en las instituciones educativas, además de acompañar a los profesores en el desarrollo de sus clases de tecnología tanto en español como en quechua.
Asimismo, estas promociones lograron clasificar y representar al Perú en las finales mundiales de la World Robot Olympiad (WRO) – Asia Pacífico, realizadas en Catar (2015), India (2016) y Costa Rica (2017), tras superar las respectivas competencias nacionales de clasificación.
Los resultados académicos también fueron altamente satisfactorios. La tasa de deserción se mantuvo por debajo del 5%, mientras que cerca del 90% de los estudiantes obtuvo su título profesional al término de los tres años de formación. Estos indicadores resultaron significativamente superiores a los registrados, en ese mismo período, por otros programas de educación superior financiados mediante Beca 18.
WRO – Qatar 2015 – Alumnos del Instituto Von Braun – Director: José Linares Gallo
Entre 2015 y 2019, a través de mi empresa Aprender Creando Von Braun, promotora del Instituto Tecnológico Werner Von Braun, suscribí convenios con Beca 18 para traer a Lima a jóvenes bilingües andinos, egresados de secundaria, con el fin de que estudiaran la carrera de Sistemas en nuestra sede ubicada en Manuel Candamo 241, esquina con la cuadra 17 de la avenida Arequipa. Esta experiencia permitió que los estudiantes realizaran semestralmente sus prácticas preprofesionales en sus lugares de origen —Ayacucho, Huancavelica, Apurímac y Cusco—, donde pusieron en práctica y validaron los vocablos de tecnología, economía, emprendimiento y Estado en quechua que vengo desarrollando desde 1996.
En 2021, el Ministerio de Cultura del Perú, tras evaluar mi propuesta de alfabetización digital en quechua, la reconoció como una Contribución Ciudadana al Bicentenario de la República del Perú, por su aporte a la incorporación de los quechuahablantes al mundo digital.
Asimismo, el Ministerio de Educación, a través de la Dirección General de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural (DIGEIBIRA), consideró que los vocablos de tecnología, economía, emprendimiento y Estado en quechua que desarrollé debían ser difundidos entre los docentes de las instituciones de Educación Intercultural Bilingüe que enseñan en esta lengua.
Aportes al quechua y alfabetización digital
He dedicado gran parte de mi trabajo a la modernización del quechua mediante la creación de nuevos vocablos en los ámbitos de la tecnología, la economía, el emprendimiento y el Estado. Desde 1996 he liderado proyectos de alfabetización digital en quechua, entre ellos la traducción y adaptación del lenguaje de programación educativo LOGO y, posteriormente, de Scratch (Scratch-Kichwa), en colaboración con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Estas iniciativas han permitido que estudiantes y usuarios quechuahablantes accedan a plataformas educativas y herramientas digitales en su propio idioma.
Asimismo, he trabajado con el Instituto Nacional de Lenguas y Civilizaciones Orientales de París (INALCO) en la validación de los nuevos vocablos en quechua, con el propósito de asegurar su pertinencia y aplicación en los contextos contemporáneos.
Este trabajo ha sido reconocido por el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Educación del Perú, así como por diversas instituciones internacionales. Entre estos reconocimientos destaca el Premio Legado que recibí durante la World Robot Olympiad (WRO) Asia-Pacífico 2023, en mérito a mi contribución a la alfabetización digital en quechua.
Estos logros reflejan mi compromiso permanente con la educación, la innovación y el desarrollo de las comunidades quechuahablantes, promoviendo su plena incorporación a la Era Digital sin renunciar a su lengua ni a su identidad cultural.
Representación del Perú en la World Robot Contest (2025 – actualidad)
Desde 2025, a través de Aprender Creando, represento oficialmente en el Perú a la World Robot Contest (WRC), competencia internacional organizada por el Instituto de Electrónica de China. Ese mismo año organizamos, junto con la Dirección Regional de Educación de Ucayali, la primera Competencia Macrorregional Oriente, cuyos equipos ganadores representaron al Perú en la final internacional realizada en Pekín. En 2026 impulsé una nueva edición de esta competencia, fortaleciendo la participación peruana en este certamen internacional.
Actividades periodísticas (2001 – actualidad)
Agenda educativa en Radio Vamisa (2001). Fui conductor del programa Agenda Educativa en Radio Vamisa, espacio que dirigí durante un año y desde el cual promoví el análisis y debate de los principales temas relacionados con la educación peruana.
7 años de presencia en RPP, programa Avance Educativo (2002-2009). Conduje, junto con Ricardo Gómez Palma, el programa Avance Educativo en Radio Programas del Perú (RPP). El programa se transmitía todos los sábados de 8:00 a 9:00 de la noche y llegó a alcanzar 22 puntos de audiencia.
Uno de los programas más representativos fue el que reunió, mediante un enlace en vivo, al ministro de Educación con la asamblea nacional del SUTEP, que en ese momento llevaba cerca de dos meses de paralización. Este diálogo permitió establecer un espacio directo de comunicación entre ambas partes en un momento especialmente importante para el sistema educativo peruano.
En el programa abordábamos la importancia de la educación dentro de la familia, la empresa y la comunidad en general, destacando el papel que cada uno de estos actores debía cumplir en la formación de las nuevas generaciones.
Además, contábamos con un espacio de cinco minutos denominado «El héroe anónimo», dedicado a reconocer a docentes que eran considerados por sus propias comunidades como verdaderos héroes locales. Eran maestros que, pese a las limitaciones de infraestructura, recursos y equipamiento de sus escuelas, lograban resultados sobresalientes gracias a su esfuerzo, creatividad y compromiso personal. En muchos casos se trataba de profesores jubilados que continuaban enseñando por auténtica vocación.
Esta sección buscaba revalorar la labor docente y demostrar que existen muchos educadores que constituyen ejemplos extraordinarios de entrega y servicio a sus estudiantes y a sus comunidades.
Diario Ojo (2004 – 2007). Entre 2004 y 2007 publiqué la columna Agenda Educativa en la contracarátula del diario Ojo. En ese espacio abordaba temas vinculados con la educación peruana y, además, desarrollé una sección denominada Semáforo, en la que evaluaba y comentaba las noticias más relevantes relacionadas con el sector educativo y la realidad nacional.
Colaboración con Diario Expreso – Perú (2021 – actualidad). Escribo en el diario Expreso, donde publico la columna Reflexionando, dedicada al análisis de temas de economía, educación, tecnología e innovación, con especial énfasis en la alfabetización digital bilingüe en quechua y español. Mis artículos se publican todos los domingos y buscan aportar propuestas para el desarrollo del Perú desde una perspectiva de largo plazo.
Haga click en la imagen o entre directamente por el siguiente enlace a sus artículos: José Linares Gallo – Diario Expreso
Acuerdos y Convenios Internacionales
Convenio con el Instituto nacional de lenguas orientales de la Sorbona (INALCO). En 2018 suscribí un convenio de cooperación por cinco años con el Instituto Nacional de Lenguas y Civilizaciones Orientales (INALCO), de la Universidad Sorbona de París, con el propósito de validar los vocablos de tecnología en quechua que venía desarrollando desde 1996. Este trabajo se realizó conjuntamente con los estudiantes de la carrera profesional técnica de Sistemas del Instituto Tecnológico Werner Von Braun.
En ese momento, el Instituto Tecnológico Werner Von Braun era la única institución identificada por INALCO que venía desarrollando sistemáticamente vocablos tecnológicos en quechua para incorporar este idioma a la Era Digital. Como parte del convenio, el lingüista Pablo Landeo, representante de INALCO, permaneció durante tres meses en Lima, trabajando junto con nuestros estudiantes quechuahablantes en la validación de los nuevos vocablos mediante actividades de construcción, programación y aplicación práctica de la tecnología.
Acuerdo con el Instituto Tecnologíco de Massachussets (MIT) – Creación del Scratch en quechua – Scratch Kichwa (2018-2021). En 2018, luego de presentar el libro Lifelong Kindergarten, de Mitchel Resnick, director del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), durante la competencia internacional de robótica WRO realizada en Costa Rica en 2017, las máximas autoridades del MIT y del Instituto Tecnológico Werner Von Braun, promovido por Aprender Creando, acordamos conformar un equipo de trabajo integrado por representantes de ambas instituciones.
El objetivo fue desarrollar la versión en quechua de Scratch, el software educativo gratuito de programación creado por el MIT y utilizado por millones de estudiantes en todo el mundo. Como resultado de este trabajo se desarrolló Scratch Kichwa, correspondiente a la versión 73 del programa, permitiendo que niños y jóvenes quechuahablantes aprendieran programación en su propia lengua y ampliando las posibilidades de incorporación del quechua al mundo digital.
MIT – Scratch Kichwa: https://scratch.mit.edu/projects/editor/?tutorial=getStarted
Consolidación de los nuevos vocablos de tecnología, economía, emprendimiento y Estado
Todas estas experiencias permitieron consolidar un proceso iniciado en 1996 para la creación de vocablos de tecnología, economía, emprendimiento y Estado que actualizaran el quechua a la Era Digital.
Como resultado de este trabajo, en 2021, mediante un convenio entre el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y Aprender Creando Von Braun S.A., logramos desarrollar la versión en quechua del software educativo gratuito de programación Scratch, utilizando de manera efectiva los vocablos que habíamos creado y validado durante los años anteriores.
Esta nueva versión, denominada Scratch Kichwa —utilizando la denominación más antigua del quechua—, corresponde a la versión lingüística número 73 del programa y permite que niños, jóvenes y docentes quechuahablantes del Perú se conecten, en su propio idioma, a la comunidad internacional de Scratch, integrada por más de 60 millones de usuarios en línea.
Obras
- Proposiciones preliminares para la concertación social en el Perú (1986)
- La actividad empresarial del Estado: análisis y propuestas (1988)
- Labor parlamentaria: Julio,1985 / Diciembre, 1988 (1988)
- Comercio exterior peruano: análisis y propuestas (1989)
- Labor parlamentaria: Julio, 1985 / Diciembre, 1989 (1989)
- Desarrollo y tecnología (1991)
- Robótica Nisqanmatan Pullasqan Umachan (1996)
- Máquinas simples iniciales makinakunapa (1997)
- Descentralización Educativa e innovaciones Tecnológicas en el Aula (1999)
- Máquinas herramientas makinakunapa (2007)
- Alfabetización Digital en quechua para el desarrollo andino (2017)
- Escribiendo en código: del quipu al Scratch-Kichwa (2021)
- Diccionario: Alfabetización digital en español y quechua (2022)