José Linares Gallo

Más de 30 años impulsando tecnología, educación y alfabetización digital en quechua.

Quechua digital

Un proyecto orientado a acercar la tecnología y la programación a las comunidades quechuahablantes desde su propia lengua.

Durante años trabajé impulsando proyectos de educación, tecnología y robótica construccionista en distintas regiones del Perú. Sin embargo, hubo una experiencia que cambió completamente mi forma de entender la educación y el futuro de las lenguas originarias peruanas.

En 1996, a través del proyecto INFOESCUELA del Ministerio de Educación, llevé tecnología y capacitación docente a distintos colegios públicos del país. Uno de ellos fue la Gran Unidad Escolar Mariscal Cáceres de Ayacucho. Ahí encontré que gran parte de los alumnos eran quechuahablantes y que, pese a su interés por aprender tecnología, tenían que hacerlo utilizando palabras completamente ajenas a su realidad.

Fue entonces cuando comprendí que el problema no era la capacidad de aprender. El problema era que la tecnología todavía no hablaba en quechua.

INFOESCUELA. Primeras experiencias de tecnología y programación con estudiantes quechuahablantes en Ayacucho.
INFOESCUELA. Primeras experiencias de tecnología y programación con estudiantes quechuahablantes en Ayacucho. Fotografía restaurada.

Ese momento marcó el inicio de un trabajo que buscaba acercar la tecnología a las comunidades andinas desde su propia lengua. Comenzamos traduciendo el lenguaje educativo LOGO y, posteriormente, desarrollando nuevos vocablos para el quechua relacionados con programación, tecnología, economía y emprendimiento.

Todo esto se construyó utilizando una metodología sencilla. Preguntarnos qué es cada herramienta, para qué sirve y cómo podía explicarse desde la cosmovisión andina sin perder su significado tecnológico.

Con el paso de los años, el proyecto continuó creciendo a través de distintas experiencias:

  • Traducción del lenguaje LOGO al quechua.
  • Desarrollo de vocablos tecnológicos y digitales.
  • Traducción al quechua del software WeDo 1.0.
  • Creación de Scratch-Kichwa junto al MIT.
  • Validación académica de vocablos junto a INALCO.

Años después, desarrollamos talleres tecnológicos con jóvenes de comunidades campesinas del Cusco. Inicialmente las capacitaciones eran en español, pero muchos jóvenes rechazaban esa metodología porque sentían que no conectaba con su realidad ni con las oportunidades que buscaban construir en sus propias comunidades. Eso me llevó a replantear completamente la estrategia y comenzar a enseñar tecnología en quechua.

La experiencia demostró algo importante. Cuando las personas aprenden utilizando su propia lengua, participan más, entienden mejor y pierden el miedo a innovar.

INFOESCUELA. Primeras experiencias de tecnología y programación con estudiantes quechuahablantes en Ayacucho. Fotografía restaurada.

Entre 2015 y 2019, cientos de jóvenes bilingües provenientes de Ayacucho, Cusco, Huancavelica y Apurímac ayudaron a validar estos nuevos vocablos tecnológicos mientras estudiaban sistemas y realizaban prácticas en sus propias comunidades.

Muchos colaboraron con escuelas, municipalidades y postas médicas, aplicando tecnología en español y quechua. Esa experiencia permitió consolidar gran parte del trabajo desarrollado desde 1996.

Posteriormente, junto al MIT, trabajamos en la creación de Scratch-Kichwa, permitiendo que niños y jóvenes quechuahablantes pudieran conectarse a una comunidad global de programación utilizando su propia lengua.

Además, el trabajo fue reconocido por el Ministerio de Cultura como una contribución para acercar a los quechuahablantes al mundo digital.

Hoy sigo convencido de algo. Las lenguas que no ingresan al mundo digital terminan desapareciendo. Por eso, Quechua Digital no busca únicamente preservar una lengua. Busca que millones de personas puedan participar activamente en la tecnología, la educación y la innovación sin dejar de lado su identidad cultural.