La Tercera Mesa Redonda China–América Latina y el Caribe sobre Derechos Humanos, realizada el 15 de septiembre en Lima (las dos anteriores en Sao Paulo y Río de Janeiro) permitió escuchar diferentes perspectivas sobre un tema que asociamos principalmente con libertades y garantías fundamentales. El encuentro colocó también sobre la mesa la seguridad, el desarrollo, la reducción de la pobreza, la educación, la tecnología y la prevención de desastres naturales.

Un encuentro académico de alcance regional
Bajo el tema “Multilateralismo y Derechos Humanos”, participaron autoridades, investigadores y especialistas de China y países de América. La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la Universidad Renmin de China y la Sociedad China de Estudios sobre Derechos Humanos estuvieron entre los promotores.
El evento tuvo un gran componente académico. Más de 200 profesores e investigadores de universidades e institutos especializados de China compartieron mesas con 23 representantes de América Latina y el Caribe. Se lograron 67 trabajos sobre multilateralismo, desarrollo y derechos humanos.

Derechos humanos, educación, salud y seguridad
Las tres prioridades del modelo chino
El embajador de China en el Perú, Song Yang, planteó tres prioridades para entender la posición de su país: seguridad, desarrollo y acción. Una mirada que relaciona el ejercicio de los derechos con las condiciones concretas en las que vive una persona.
Song destacó la erradicación de la pobreza extrema en China y vinculó la seguridad ciudadana con la protección de la población. Su planteamiento resulta particularmente interesante para América Latina y el Caribe, donde la inseguridad, desigualdad y pobreza continúan condicionando la vida cotidiana.
Infraestructura estratégica: El Megapuerto de Chancay
También mencionó el Megapuerto de Chancay como ejemplo de esa relación entre desarrollo y bienestar. Actualmente el puerto abre nuevas posibilidades de conexión comercial entre el Perú y Asia-Pacífico, convirtiendo nuestra ubicación geográfica en un activo concreto.

Perspectivas académicas y políticas regionales
Esta visión también apareció en otras intervenciones. Ma Huaide, presidente de la Universidad Renmin de China y vicepresidente de la Sociedad China de Estudios sobre Derechos Humanos, destacó la necesidad de profundizar el diálogo entre China y América Latina. Izabella Teixeira, exministra de Medio Ambiente de Brasil, planteó la importancia del multilateralismo y de una cooperación internacional más equilibrada.
Eduardo Arana, ex premier del Perú, dijo: “China ha hecho lo propio. Es muy difícil cumplir con los derechos si es que el Estado no tiene garantías de seguridad, no ha combatido la pobreza; la educación y salud no se encuentran en estándares internacionales. Para América Latina y Perú, aún en vías de desarrollo, se requiere modelos como el de China y países del sur global”.

Los derechos en la vida diaria
Prevención de desastres naturales y cooperación técnica
Una de las ideas centrales expresadas por Song Yang merece especial atención: el respeto y la garantía de los derechos humanos deben “traducirse en mejoras reales en la vida diaria”.
El Perú ofrece un ejemplo concreto. Frente a los riesgos de El Niño y otros desastres naturales, el embajador recordó la cooperación china en la construcción del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional y anunció la disposición de su país para continuar su modernización y capacitar profesionales peruanos.
En un país expuesto permanentemente a terremotos, inundaciones y huaicos, proteger la vida también significa anticiparse. Los sistemas de alerta, la capacitación y las nuevas tecnologías con IA pueden contribuir a prevenir pérdidas humanas.
Inteligencia artificial y alerta temprana para el Perú
Aquí aparece otro desafío: la inteligencia artificial. Durante la reunión se discutieron sus implicancias junto con educación, desarrollo, responsabilidad empresarial y cooperación regional. China presentó además experiencias de aplicación de IA para alerta temprana de desastres. Al respecto el Perú necesita a gritos una alerta temprana, frente a los desastres naturales, ya sean para El Niño o los terremotos.
La tecnología adquiere sentido cuando llega a las personas, reduce la brecha digital y permite que más ciudadanos accedan al conocimiento como parte del desafío de nuestras sociedades.
Del diálogo a la cooperación
Hoja de ruta: Plan de Acción 2026–2030
El encuentro no terminó en las exposiciones. Se lanzó el Plan de Acción 2026–2030 para la Investigación Académica sobre Derechos Humanos entre China y América Latina y el Caribe, se conformó un comité internacional de expertos y se presentaron proyectos conjuntos de investigación para 2026–2027.
Durante los próximos cinco años se plantea impulsar investigaciones conjuntas, formación de jóvenes y redes de especialistas.
Paralelismos históricos: Del quipu y el ábaco a la era digital
China y América Latina son herederas de culturas milenarias con cerca de cinco mil años de historia. Me refiero a la civilización china y a las culturas preinca e inca. La cultura china logró mantener su continuidad pese a las invasiones de distintas potencias, mientras que la herencia preinca e inca fue postergada durante casi 500 años. Sin embargo, ambas civilizaciones desarrollaron instrumentos extraordinarios para registrar información y realizar cálculos: el quipu en América y el ábaco en Asia, considerados como los antecedentes más cercanos al código informático y la computadora.
Intercambio cultural, potencia industrial y prueba PISA
En tal sentido resulta importante no solo los intercambios económicos, sino también los culturales, educativos y prevención de desastres. Hoy, China es la primera potencia industrial del mundo y exhibe, al mismo tiempo, la mejor educación según la prueba PISA de la OCDE, a la que queremos llegar todos.
El encuentro de Lima deja una tarea: convertir el diálogo académico y la cooperación internacional en acciones capaces de mejorar la vida cotidiana de nuestros pueblos.
