José Linares Gallo

En cualquier plan de desarrollo serio, la educación y tecnología deben ocupar un lugar central. El futuro del Perú, y de cada una de sus regiones, depende de la capacidad de conectar el aprendizaje con la productividad. En la actualidad, seguimos formando estudiantes para una era que ya no existe: una educación basada en la repetición y la memorización. El resultado es un sistema que produce egresados desconectados del mundo real, con baja capacidad de adaptarse a la velocidad del cambio científico y digital que vivimos.

Imagen restaurada de INFOESCUELA.
El proyecto INFOESCUELA (1996–1999) demostró que la robótica construccionista mejora las competencias cognitivas y socioemocionales. Fuente: Gemini (restauración visual).

Durante décadas, el modelo educativo peruano ha privilegiado la memorización, mientras que los países que hoy lideran la economía del conocimiento apostaron por el aprendizaje activo y la construcción del saber.

En el Perú lo demostramos hace casi treinta años con el proyecto INFOESCUELA (1996–1999) que llevó robótica construccionista a cientos de colegios públicos, implementado por Aprender Creando y el Ministerio de Educación (licitación pública 005-96-ED) y evaluado por el MIT y la PUCP. Los resultados fueron claros: los estudiantes que aprendieron construyendo y programando desarrollaron mejores competencias cognitivas y socioemocionales que aquellos formados con materiales monodisciplinares (lupa, tangram, etc).

PISA, pensamiento computacional y la era digital

Complementando esa evidencia, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) ha demostrado, mediante su evaluación PISA, que los estudiantes que aprenden con estrategias activas obtienen mejores resultados en matemáticas y ciencias que quienes dependen de la memorización.

Esta prueba, reconocida globalmente, mide el desempeño educativo y orienta políticas públicas. Además, PISA ha incorporado el pensamiento computacional y pronto incluirá capacidades digitales. En el Perú, sus resultados nos ubican entre los países con menor rendimiento, lo que confirma la necesidad de actualizar los materiales educativos a la Era Digital.

Estudiante participando en una prueba del programa PISA. Fuente: El Comercio.

Complementando esa evidencia, la OCDE, mediante su evaluación PISA, ha demostrado que los estudiantes que aprenden con estrategias activas obtienen mejores resultados en matemáticas y ciencias. Esta prueba, reconocida globalmente, mide el desempeño educativo y orienta políticas públicas.

Además, PISA ha incorporado el pensamiento computacional y pronto incluirá capacidades digitales. En el Perú, sus resultados nos ubican entre los países con menor rendimiento, lo que confirma la necesidad de actualizar los materiales educativos a la Era Digital.

Tecnología y robótica como necesidad pedagógica

Esa evidencia debería bastar para entender que la tecnología es una necesidad pedagógica. La robótica (síntesis del desarrollo científico y de la humanidad) y las herramientas digitales son medios para pensar, crear y resolver problemas. Cuando los estudiantes ensamblan un engranaje, programan un sensor o modelan una estructura, están aplicando matemática, física, lógica y creatividad. Es el conocimiento en acción, y su ausencia explica gran parte de nuestra baja productividad nacional.

Estudiante programando el funcionamiento de un robot del ecosistema educativo Aprender Creando, aplicando robótica construccionista en el aula.
Estudiante programando el funcionamiento de un robot del ecosistema educativo Aprender Creando, aplicando robótica construccionista en el aula. Fuente: Aprender Creando

Educación, productividad y desarrollo económico

Esa relación entre educación y desempeño productivo es clave: el desarrollo económico de un país está directamente vinculado con su nivel educativo y tecnológico. Ningún país ha dado el salto al desarrollo sin transformar antes su sistema educativo. No basta con invertir más: hay que invertir mejor. Incorporar herramientas tecnodigitales, metodologías STEAM+PH (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte, Matemática, Filosofía y Humanidades) y procesos de aprendizaje activos es la base para generar capital humano capaz de innovar.

Experiencias regionales: cuando los docentes aprenden, los estudiantes despegan

Las mejores experiencias educativas del país surgieron al incorporar la robótica construccionista, que elevó significativamente los niveles de logro y comprensión. Desde Ucayali hasta Moquegua, las experiencias muestran que, cuando se forma a docentes en tecnologías educativas y se dota a las escuelas de material tecnodigital, la motivación y el rendimiento mejoran. Cuando los profesores aprenden, los estudiantes se convierten en protagonistas del aprendizaje.

Docente en un aula de Ucayali aprendiendo robótica educativa con el kit ZMRobo de Aprender Creando, fortaleciendo sus capacidades tecnodigitales para el trabajo en el aula.
Docente en un aula de Ucayali aprendiendo robótica educativa con el kit ZMRobo de Aprender Creando. Fuente: Aprender Creando

Ese mismo enfoque construccionista es el punto de partida para ingresar a la era de la inteligencia artificial. Lejos de reemplazar este modelo, la IA lo amplía, permitiendo que docentes y estudiantes pasen de construir con piezas físicas a crear soluciones automatizadas basadas en datos y razonamiento lógico.

Transición progresiva hacia la IA educativa

Bases antes que herramientas avanzadas

No obstante, el ingreso a esta nueva etapa debe ser progresivo y pedagógicamente guiado. Saltar a herramientas avanzadas sin bases sólidas solo ampliaría las brechas existentes. El camino debe comenzar por el aprendizaje de máquinas simples, engranajes, poleas, programación básica y resolución creativa de problemas. Solo así docentes y estudiantes comprenderán cómo evolucionaron las tecnologías industriales, analógicas y digitales antes de aplicar sistemas inteligentes.

Si los docentes no se familiarizan con la inteligencia artificial, no podrán guiar a sus estudiantes bajo los nuevos enfoques y conceptos que definen esta era. Hoy, la IA ofrece recursos (como chatbots educativos conectados a WhatsApp) que pueden apoyar directamente su labor desde la planificación de clases en robótica articulada con ciencias, matemáticas y comunicación.

Una transición que el mundo aún no domina

Según una encuesta global de la UNESCO, menos del 10% de escuelas y universidades cuentan con políticas o directrices formales para el uso de IA generativa en educación, evidencia de que la transición debe planificarse y contar con amplia formación docente.

El desafío es político y cultural. Los gobiernos deben dejar de ver la educación digital como gasto y empezar a verla como inversión en productividad nacional. El país que no forme a su juventud para la era de la IA quedará condenado a ser sólo consumidor de tecnología, no creador de ella.

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