José Linares Gallo

El Perú ha ingresado en una etapa fiscal peligrosa: Hay más gasto público de lo que produce y financia su funcionamiento con deuda o ingresos transitorios.

Este desequilibrio en el gasto, que se viene acumulando desde hace varios años, compromete el principal activo macroeconómico del país: su estabilidad.

Si no se corrige, la economía peruana podría enfrentar una pérdida de confianza similar a la que hoy padecen naciones con crisis fiscales crónicas.

Gráfico de la proyección comparada del crecimiento económico 2025 según MEF, OCDE y BCRP, en un contexto de ingresos fiscales menores a los estimados.
Gráfico de la proyección comparada del crecimiento económico 2025 según MEF, OCDE y BCRP, en un contexto de ingresos fiscales menores a los estimados. Fuente: COMEXPERU.

1. Un país que gasta más de lo que produce

229 leyes con costo fiscal y 352 en trámite

El Consejo Fiscal, órgano autónomo creado por la Ley N°30099 en 2013, rompió su tradicional reserva y convocó el 21 de octubre su primera conferencia de prensa en más de una década.
El motivo fue grave: alertar que, de continuar la actual tendencia del gasto, el Perú podría entrar en una fase terminal”.

Las cifras lo sustentan:

  • Congreso aprobó 229 leyes con alto costo fiscal.
  • Otras 352 iniciativas están en trámite.
  • Muchas carecen de financiamiento o evaluación técnica.

Más gasto corriente, menos inversión pública

Según el análisis presupuestal 2024–2025, el gasto total del Estado asciende a S/251,801 millones, pero:

  • 63% corresponde a gasto corriente (remuneraciones, bienes, servicios, transferencias, pensiones).
  • Apenas 25.8% se dirige a inversión pública.

En términos simples: el país destina cada vez más recursos a sostener su aparato burocrático y menos a construir su futuro.

En un solo año:

  • El gasto corriente aumentó 7.4%.
  • La inversión pública creció solo 1.3%, por debajo de la inflación.
Gráfico de la comparación del crecimiento del gasto corriente frente a la inversión pública, donde se evidencia que ampliar el gasto es más fácil que ejecutar inversiones.
Gráfico de la comparación del crecimiento del gasto corriente frente a la inversión pública, donde se evidencia que ampliar el gasto es más fácil que ejecutar inversiones. Fuente: Blogs Gestión.

2. El poder del MEF y la abstinencia de la planificación

Un superministerio sin contrapesos técnicos

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), poderoso desde la Constitución de 1993, concentra la decisión final sobre cada sol que se gasta en el país.

Aquella Constitución eliminó la planificación estatal bajo el argumento de “estatismo”, cerró el Instituto Nacional de Planificación (INP) y redujo la capacidad del Estado para orientar el desarrollo a largo plazo.

Desde entonces:

  • El MEF actúa como un “súper ministerio”.
  • Gobiernos regionales, ministerios y municipios dependen de él.
  • El CEPLAN no tiene la jerarquía ni el peso técnico del antiguo INP que sí tenía asiento en el Consejo de Ministros.

Gasto rígido financiado con ingresos extraordinarios

La expansión del gasto no sería preocupante si resolviera problemas estructurales, pero los datos muestran lo contrario:

  • La planilla estatal en 2025 crece S/3,700 millones, más de lo previsto.
  • Bonificaciones y nombramientos permanentes generan rigidez fiscal creciente.

Además, el Consejo Fiscal advirtió que gran parte del presupuesto 2025 se financia con:

  • S/5,500 millones por litigios tributarios,
  • fondos no recurrentes,
  • usados para cubrir gastos permanentes.

Durante los últimos 25 años de bonanza por minerales, el Estado no planificó ni invirtió en desarrollo a la altura del ciclo económico.

3. Rol del Senado para recuperar el equilibrio

Planificación y Senado: dos pilares institucionales

En este contexto, el Perú necesita recuperar dos pilares que antes ayudaban a controlar excesos:

1. La planificación
Como herramienta técnica para definir prioridades y orientar la inversión.

2. El Senado (nuevamente vigente desde 2026)
Como cámara reflexiva capaz de frenar leyes populistas y gasto irresponsable.

El Senado como contrapeso técnico y político

No es casual que durante el primer gobierno aprista, el Senado —con mayoría aprista— impulsara juicios a ministros de su propio gobierno por decisiones económicas perjudiciales.

Por eso es crucial que el elector vote conociendo a sus senadores, pues esa cámara determinará la calidad de la política peruana.

Ejecución: mucha burocracia, poca inversión

La falta de planificación y de un Senado ha derivado en un Estado que:

  • gasta mucho,
  • planifica poco,
  • invierte sin estudios,
  • no prioriza,
  • y ejecuta mal.

En 2024:

  • La inversión pública ejecutó solo 82.9% de su presupuesto.
  • El gasto corriente ejecutó 95.6%.
Gráfico de la evolución del presupuesto del sector público hasta 2024, donde se evidencia el peso creciente del gasto corriente frente a la limitada inversión pública.
Gráfico de la evolución del presupuesto del sector público hasta 2024, donde se evidencia el peso creciente del gasto corriente frente a la limitada inversión pública. Fuente: COMEXPERU.

Responsabilidad fiscal no es gastar menos, sino gastar mejor

Ser responsables con el gasto no significa no gastar.
Significa gastar con propósito.

Un gasto alto puede ser aceptable si:

  • impulsa productividad,
  • reduce inseguridad,
  • mejora salud y educación.

El país no puede seguir destinando más de la mitad de su presupuesto a mantener su estructura administrativa, mientras brechas de infraestructura, seguridad y competitividad permanecen abiertas.

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