José Linares Gallo

La crisis de representación y el desafío democrático

El Perú llegará a las próximas elecciones presidenciales en medio de una de las mayores crisis de representación y desconfianza política de las últimas décadas. La fragmentación electoral de la primera vuelta, con 35 candidaturas presidenciales, la demora en la proclamación oficial de resultados y las impugnaciones posteriores terminaron profundizando una sensación de agotamiento institucional que ya venía acumulándose desde hace varios años. Hoy el principal desafío del país es evitar que el proceso democrático continúe deteriorándose hasta niveles peligrosos de inestabilidad social.

Conteo de votos se retrasa por la deficiente organización de la ONPE. Imagen de CNN Latinoamérica.

La capacidad del país para aceptar democráticamente los resultados y construir consensos a través de una convocatoria donde participen, particularmente, las fuerzas vivas de la nación es, incluso, más importante que quién gane las elecciones. Ese proceso debe incorporar a empresarios, trabajadores, academia y sociedad civil. El Perú no soportaría otro quinquenio marcado por confrontaciones permanentes entre el Ejecutivo y el Legislativo (ahora cámara de diputados y senadores).

El cobre y la geopolítica: La oportunidad histórica con China

La estabilidad política tampoco puede separarse de la economía mundial. La disputa entre Estados Unidos y China por el liderazgo global impacta directamente en países como el Perú debido a nuestra fuerte dependencia minera. El cobre, impulsado por la transición hacia energías más limpias, se perfila como uno de los minerales más requeridos del mundo, y el Perú concentra más del 10% de las reservas globales junto a otros minerales estratégicos, una oportunidad histórica que no podemos dejar pasar.

Cobre
Cobre, una oportunidad que no puede desaprovechar el Perú. Fuente: Correias Mercúrio.

Cerca del 70% de nuestras exportaciones de cobre van a China, convirtiéndose en nuestro principal soporte financiero. Tenemos que aprovechar esta demanda para iniciar un proceso de industrialización junto a nuestro principal comprador y dar mayor valor agregado a nuestros recursos.

La paradoja de la riqueza: Canon minero no ejecutado y pobreza

Sin embargo, detrás de esa aparente estabilidad existe una enorme fragilidad estructural. El Perú mantiene indicadores macroeconómicos relativamente sólidos mientras más de una cuarta parte de su población permanece en situación de pobreza monetaria y cerca de un tercio vive en condición de vulnerabilidad crítica, lo que significa que millones de familias podrían volver rápidamente a la pobreza frente a cualquier crisis económica, sanitaria o inflacionaria.

El problema central es que el país continúa dependiendo excesivamente de factores externos sin haber construido un Estado con capacidad real de administrar eficientemente sus propios recursos. Entre 2022 y 2024, los gobiernos regionales y municipalidades dejaron sin ejecutar más de S/17 mil millones provenientes del canon minero. Paralelamente, la Contraloría estima pérdidas superiores a S/24 mil millones anuales vinculadas a corrupción e inconducta funcional.

Esta situación explica por qué regiones con enormes recursos naturales siguen manteniendo niveles muy altos de pobreza y abandono. Cajamarca y Loreto registran índices superiores al 40%, mientras Puno bordea el 38%, en medio de enormes brechas en infraestructura, saneamiento, conectividad y servicios básicos.

Gobiernos regionales dejaron de ejecutar S/ 17 mil millones. Fuente: Rumbo Minero.

Durante muchos años se instaló la idea de que todo lo privado funciona mejor que lo público simplemente por ser privado. La realidad demuestra algo distinto. Lo que ocurre es que el Estado peruano ha perdido progresivamente capacidad técnica, autoridad moral y legitimidad social. Gobiernos nacionales, regionales y municipales terminan muchas veces atrapados en intereses particulares y corrupción, debilitando la posibilidad de construir políticas sostenibles de largo plazo.

Inclusión lingüística y tecnológica: El quechua en la era digital

Esa crisis también se refleja en la educación y en la integración del país profundo al mundo digital. Mientras las principales economías avanzan aceleradamente, millones de peruanos todavía permanecen excluidos de esas transformaciones. En las poblaciones quechuahablantes y amazónicas, la pobreza continúa siendo significativamente mayor que en los sectores hispanohablantes urbanos.

Parte de esa exclusión también tiene un problema lingüístico y tecnológico que el Perú nunca quiso enfrentar seriamente. El quechua prácticamente se congeló hace 500 años y quedó fuera de la era industrial, analógica y digital, hasta ahora.

Durante más de treinta años he trabajado precisamente en esa dirección impulsando una educación construccionista donde los niños aprendan investigando, explorando y solucionando problemas, para terminar con la educación memorística utilizando construcción y programación en español y quechua. Por eso, desarrollé vocablos de economía, tecnología y emprendimiento en quechua actualizado, para que miles de peruanos puedan ingresar a la era digital desde su propia lengua.

INFOESCUELA. Primeras experiencias de tecnología y programación con estudiantes quechuahablantes en Ayacucho.
INFOESCUELA. Primeras experiencias de tecnología y programación con estudiantes quechuahablantes en Ayacucho. Fotografía restaurada.

El verdadero sentido del voto

Estas elecciones son mucho más profundas que una simple disputa entre candidatos. Lo que está en juego es la posibilidad de reconstruir institucionalmente el país antes de que la desconfianza siga debilitando la cohesión social. El Perú no saldrá adelante si cada sector continúa defendiendo únicamente sus propios privilegios mientras la pobreza crece.

El voto de los próximos días no debería estar guiado por el resentimiento ni por debates ideológicos que poco contribuyen a resolver los problemas concretos de los peruanos.

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